El oro en 2025 ha sido histórico y marcadamente alcista. El metal precioso ha actuado como el principal barómetro de la incertidumbre económica y política, rompiendo barreras psicológicas y alcanzando nuevos máximos históricos.
A mediados de noviembre, la cotización del oro se sitúa en torno a los 4.190 dólares por onza, tras haber marcado un récord histórico de 4.379 dólares el pasado 17 de octubre. Aunque ha experimentado una corrección reciente, el sentimiento de fondo se mantiene sólidamente alcista.
📈 Evolución del Precio del oro en 2025
El oro comenzó el año con una fuerte tendencia alcista, superando la barrera de los 2.900 dólares en mayo. Sin embargo, la aceleración más drástica se ha producido en la segunda mitad del año, culminando con la ruptura del nivel psicológico de los 4.000 dólares y el establecimiento de nuevos máximos.
- Precio Actual (15 nov): ~ 4.190 $ / onza
- Máximo Histórico (17 oct): ~ 4.379 $ / onza
- Tendencia YTD (Año hasta la fecha): Fuertemente alcista.
Clave del Comportamiento del Oro en 2025
El espectacular rendimiento del oro en 2025 no se debe a un solo factor, sino a una «tormenta perfecta» de elementos que han aumentado su atractivo como activo refugio y reserva de valor.
1. Política Monetaria y Presión en la Reserva Federal (Fed)
Este ha sido el factor dominante. La política de la nueva administración estadounidense (establecida tras las elecciones) ha generado una fuerte expectativa en el mercado de que la Reserva Federal se verá presionada para mantener los tipos de interés bajos.
- Bajos Tipos de Interés: Un entorno de tipos bajos o en descenso reduce el «coste de oportunidad» de mantener oro, ya que este no genera rendimientos (intereses) como los bonos.
- Debilidad del Dólar: La política de tipos bajos, destinada a estimular la economía, ha pesado sobre el dólar estadounidense. Dado que el oro cotiza en dólares, un dólar más débil lo hace más barato para los compradores con otras divisas, impulsando la demanda.
2. Incertidumbre Económica y el Cierre del Gobierno de EE. UU.
El reciente cierre del gobierno federal de EE. UU., que se prolongó durante aproximadamente 43 días y concluyó esta misma semana (alrededor del 12 de noviembre), ha sido un catalizador clave.
- Impacto Económico: El cierre ha paralizado partes de la economía y ha generado temores de una contracción económica.
- Falta de Datos (Apagón Estadístico): Quizás el efecto más grave es que los datos económicos clave (como la inflación y el empleo de octubre) no se han publicado y posiblemente nunca lo hagan. Esto ha dejado a los mercados y a la propia Fed «a ciegas», aumentando la incertidumbre a niveles extremos y reforzando la demanda de oro como único activo «seguro».
3. Inflación Persistente y Demanda de Refugio
A pesar de las políticas de los bancos centrales, la inflación subyacente se ha mantenido persistente a nivel global. Los inversores han acudido al oro para proteger su poder adquisitivo frente a la erosión del valor de las monedas fiduciarias.
A esto se suma un contexto geopolítico global que se percibe como inestable, lo que ha mantenido una sólida demanda de refugio por parte de inversores institucionales y bancos centrales durante todo el año.
📉 Volatilidad Reciente y Perspectivas
La ligera caída del oro desde su máximo de octubre se debe, paradójicamente, a la incertidumbre sobre el próximo movimiento de la Fed en diciembre.
- El dilema de la Fed: Sin datos de inflación o empleo en los que basarse (debido al cierre del gobierno), el mercado ha reducido ligeramente sus apuestas sobre un recorte de tipos inminente en diciembre.
- Sentimiento General: A pesar de esta volatilidad a corto plazo, el consenso del mercado es que la Fed no tendrá más opción que mantener una política laxa (o incluso recortar tipos) para sostener la economía. Los analistas prevén que el oro cierre el año en un rango sólido, con pronósticos que apuntan a niveles de 4.250 a 4.280 dólares para finales de diciembre.
