Un bono es una forma de prestar dinero a un emisor. Para entenderlo conviene separar lo que promete el contrato de lo que podrías recuperar si vendes antes. Este recorrido reúne cuatro lecturas, en orden, para distinguir deuda, precio, vehículo y protección.
Al terminar, prepara una ficha con cinco datos: emisor, vencimiento, pagos previstos, costes y riesgos. Si alguno falta, anota la pregunta pendiente antes de comparar rentabilidades.
- Paso 1
Distingue un préstamo de una participación en una empresa
Al comprar un bono te conviertes en acreedor; al comprar una acción, en accionista. Esa diferencia ayuda a entender qué derecho adquieres, pero no permite ordenar todos los productos de menor a mayor riesgo. La renta fija puede sufrir impagos, pérdidas de valor y dificultades para vender. La CNMV explica esos riesgos.
Renta fija y renta variable: acreedor o accionista
Para practicar: Escoge un bono y una acción como ejemplos de estudio. Escribe quién debe pagar al tenedor y si los pagos están pactados o dependen de una decisión de la empresa.
- Paso 2
Separa el cupón del precio y de la rentabilidad
En un bono sencillo a tipo fijo, una subida de la rentabilidad exigida por el mercado suele reducir su precio, manteniendo iguales los demás factores. El cupón no cambia por esa negociación. Tampoco equivale por sí solo al resultado de comprar y vender el bono.
Ejercicio numérico hipotético: si dentro de un año se esperan 103 euros y se exige una rentabilidad del 5 %, el precio teórico es 103 / 1,05 = 98,10 euros. Se supone que el pago se cumple y se omiten gastos e impuestos. Cambiar el riesgo del emisor o el plazo obliga a revisar el cálculo.
Cómo afectan los tipos de interés al precio de los bonos
Para practicar: Repite la cuenta exigiendo un 4 %: obtendrás aproximadamente 99,04 euros. Explica por qué el mismo pago futuro tiene dos precios distintos.
- Paso 3
Comprueba qué compras si utilizas un fondo
Comprar participaciones de un fondo de renta fija no es lo mismo que mantener un único bono hasta su vencimiento. Antes de comparar dos fondos, busca qué emisores y plazos contienen, cómo pueden cambiar sus inversiones y qué costes soportan. Empieza por el documento de datos fundamentales, o KID, y completa la lectura con la documentación de la cartera.
Cómo leer el KID: riesgo, escenarios, costes y salida
Para practicar: Localiza el periodo de mantenimiento recomendado, la escala de riesgo y los costes de un fondo. Marca qué información del KID necesitas ampliar; un escenario ilustrativo no es una promesa de cobro.
- Paso 4
Distingue las pérdidas de mercado de las coberturas
Una caída en el precio de una inversión y un problema con la entidad que guarda tus activos son situaciones diferentes. El nombre de un fondo de garantía no basta para concluir que una pérdida concreta está cubierta. Identifica el producto, la entidad y el supuesto antes de buscar el sistema aplicable.
FGD y FOGAIN: qué cubren y qué queda fuera
Para practicar: Escribe dos casos separados: vender un bono por debajo de su precio de compra y no recuperar valores custodiados por una entidad. Busca en la lectura por qué no se tratan igual.
Sigue aprendiendo
Para continuar, conecta el rendimiento nominal con el poder adquisitivo y la inflación. Si quieres comparar deuda y participación empresarial, sigue el recorrido de bolsa.
Fuentes y alcance
Recorrido revisado el 3 de noviembre de 2026. Ejercicios de elaboración propia. Contenido educativo general; no determina qué inversión es adecuada para una persona concreta.